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La dama azul

En Ágreda, ciudad castellana, a los pies del Moncayo, nacía el dos de abril de mil seiscientos dos  María Coronel y Arana, hija de un noble matrimonio.

Con ocho años entregó su “pureza” a Dios, ella misma decía que había sido educada bajo la mano del Altísimo.

Cuentan que era una niña muy viva, muy inteligente y precoz y con grandes deseos de saber. Estaba dotada de gran memoria, incluso aprendió latín, y siempre de manera autodidacta. Tenía gran imaginación y facilidad para la escritura, además de poseer grandes habilidades.

A pesar de todo ello, era una niña débil y padeció muchas enfermedades, aunque logró alcanzar una estatura de ciento setenta y ocho centímetros.

En algún momento de su vida se llegó a pensar que era demente, pues vivía alejada del mundo sin hacer lo que hacían los niños de su edad.

Sus grandes virtudes eran la oración, la pobreza, la penitencia y su amor a los demás. Siempre sintió la llamada a una vida santa, influida, sin duda, por su familia, que llegaría a convertir su propia casa en convento, en el cual María sería elegida priora, a los veinticinco años era nombrada abadesa.

En el año 1633 fundó en Ágreda el monasterio de la Inmaculada Concepción, al cual se trasladaría, y en el cual reposan sus restos.

Fue conocida como la Venerable, como Sor Agreda y también como Monja virago (Virago: dícese de la mujer con características que se consideran propias de un hombre).

La Venerable ha pasado a la historia por derecho propio, por ser confesora y confidente de Felipe IV.

La correspondencia entre Sor María Jesús de Agreda y Felipe IV comenzó en Julio de 1643, la relación se daba en términos de respeto y servilismo por parte de la monja; el Rey, en cambio, buscaba guía espiritual y apoyo ante Dios para sacar a España de la crisis que atravesaba.

Pero sor María Jesús también ha pasado a la historia por entrar en unos profundos sueños, de los cuales, al despertar, recordaba haber estado en lugares lejanos y con personas extrañas.

En dichos éxtasis, sor María se dedicaba a una labor predicadora en la baja California, en  la tribu de los Xumanas.

Lo curioso del caso es que ella jamás salió de su convento de Agreda, y fue, al preguntar a los indios, por las características de la mujer que ellos veían, cuando se llegó a la conclusión de que la dama Azul (la llamaban así ya que portaba el manto azul propio de su congregación) a la que ellos hacían referencia, la que se les aparecía y les hablaba de Dios, era la Venerable.

Es decir, la dama Azul se bilocaba, estaba en dos lugares a la vez.

La Bilocación, es un término que se usa para describir un fenómeno paranormal, sobrenatural  y, normalmente, divino, en el cual una persona u objeto se encuentra situado en dos sitios  diferentes a la vez. En el caso de las personas que lo experimentan, parece que son capaces de interactuar con su entorno, manipular objetos y tener sensaciones, de la misma manera que si estuviera allí de forma natural. No hay ningún otro fenómeno de la mística que sea tan difícil de explicar, hay muchas teorías, pero ninguna está del todo clara.

... (Santo Tomás de Aquino enseña que la presencia de un mismo cuerpo en dos lugares diferentes al mismo tiempo es contradictoria porque la materia ocupa unas dimensiones específicas y no las puede ocupar en diferentes lugares simultáneamente)...

Aunque parece ser que es más fácil explicar que, mientras un cuerpo está en un lugar, puede haber una representación del mismo en otro sitio diferente. Esta representación podría darse de forma sobrenatural, o sea, por intervención divina,  o de forma preternatural, o lo que es lo mismo, por intervención diabólica, esta forma no presenta dificultad en ser demostrada, de hecho es la que se acepta para explicar el fenómeno de la bilocación.

También existe un testimonio de que acudió a convertir a un moro de Pamplona:

… (Así pudo convertir a un moro de Pamplona, un musulmán encarcelado, a quien fue a catequizar en bilocación y consiguió su conversión, siendo bautizado en su misma ciudad de Ágreda el 28 de noviembre de 1626, como consta en el libro de bautismos de la parroquia de Ágreda.… Había un musulmán encarcelado en el castillo de Pamplona y debían llevarlo a Madrid. Un caballero que residía en Ágreda con el cargo de gobernador de armas, antes de cumplir este encargo, les habló a las religiosas de este musulmán, tratándolo de perro por haber huido de la justicia. Sor María, que escuchaba estas palabras, no pudo ocultar la pena que le causaba oír tratar así a una criatura hecha a imagen y semejanza de Dios; y pidió al caballero que le trajese el esclavo por Ágreda antes de llevarlo a Madrid. Llegó a Pamplona este señor y, al disponerse a conducir con toda cautela al famoso moro, le manifiesta éste, cómo ya estaba catequizado por una religiosa que visiblemente había estado con él dos veces en el castillo y postrada de rodillas le había rogado que se hiciese cristiano, instruyéndole en los misterios de la fe, y él se había determinado a recibir el bautismo en la parroquia de Nuestra Señora de los Milagros de la villa de Ágreda y tomar el nombre de Francisco como la religiosa le había prescrito.)…

En cuanto al número de bilocaciones de la Dama Azul se tienen contabilizadas al menos quinientas apariciones entre 1622 y 1625 en las provincias de Jumanas, Quiviras y alguna zona más de nuevo México. Fue tan intenso que llegó un momento en el que la monja llegó a pedir a Dios que cesara ese don, y lo consiguió.

Algunas de las Palabras de la monja, para hacernos idea del alcance de lo que vivió, fueron:

… (Algunas veces, me hace nuestro Señor merced, después de haberle recibido sacramentado, de llevarme a algunas ciudades y reinos... Y siento que me lleva en sí mismo en espíritu y otras veces siento que me lleva el corazón; y cuando me lleva el corazón primero, me dice acabándole de recibir: “Pídanme todos que estoy en el corazón de Ana. Pídanme mercedes todos que aquí me dejaré rendir”….

… Algunas veces, me dice: “Ahora vamos al Japón, que tengo allá muchos amigos que trabajan en la conversión de las almas y los debemos visitar y fortalecer...” Otras veces, me daba a entender infinidad de cosas acerca de los errores de los indios y del fruto que hace la presencia de nuestro Dios, las tinieblas que destierra de aquellos ciegos y el espíritu que infunde a los que trabajan... Otras veces, me sentía llevar sin saber de quién... Me ha sucedido muchas veces ir por el aire como volando y, algunas veces, me hallo entre multitud de indios de diversas naciones con la “Doctrina cristiana” en la mano y ellos están de rodillas oyéndola... Otras veces, después de la comunión, me sucede ser llevada y llevo el Santísimo Sacramento en el pecho; y, entonces, veo que muchísimos lo adoran; y también en estas ocasiones hace muy grandes favores)…

Como cabría esperar, fue sometida al control de la Inquisición, se tiene constancia de que así ocurrió en 1635 y 1650. Aunque, tras terribles intentos de querer demostrar que se hallaba influenciada por la fuerza del maligno, las conclusiones de la Inquisición  fueron que estos hechos nada tenían que ver con el diablo.

No quiero alargarme con el tema, aunque es apasionante, ya que hay quien lo relata mucho mejor que yo, incluso se han escrito libros insignes sobre la monja, (por ejemplo “La Dama azul” de Javier Sierra).

Tan solo quería dejar constancia de que, estando en mi ciudad de nacimiento el pasado año, se me ocurrió ir a hacer una visita al convento de  Ágreda, y hacer unas fotografías del lugar donde descansa el cuerpo de la Dama Azul.

Tras la visita de rigor,  creía que me  iba a encontrar  otra cosa, esperaba una momia, ya que en dicho convento reposa su cuerpo incorrupto. No fue ese el caso, muy al contrario, me encontré una cara llena de placidez, tanto, que dudé si no llevaría una máscara o algún tipo de protección, pero no quise ser impertinente con mis dudas, dadas las facilidades que se me habían dado en dicho lugar. (Después averigüé que si, que lleva una leve máscara)

Cuando llegué a casa y descargué las fotos, me encontré en una par de ellas unas manchitas, de las que estaba segura que eran polvo, pero para salir de dudas las envíe por correo para conocer otra opinión, adjunté esas en las que tenia dudas y seis o siete mas de distintas partes del templo, para comparar, por si hubiera polvo, humedad, mala luminosidad etcétera, sin darle tampoco demasiada importancia al tema.

Al día siguiente, al ir a verlas mas despacio, y firmarlas,  las fotos se borraron del ordenador. Tras la extrañeza inicial procedí a intentar recuperarlas, y, las recuperé,  pero algunas resultaron dañadas, y otras totalmente ilegibles, otra extrañeza por mi parte.

Entonces recordé las que había enviado por mail, y las descargué en mi PC, lo mas curioso es que, inexplicablemente, las que había enviado fueron exactamente las que se habían estropeado, solamente esas…

¿Milagro?... ¿Casualidad?... no tengo explicación, pero si tengo las fotos.

Como curiosidad solo me gustaría dejar constancia de un hecho, conocemos muchos casos de bilocación, sobretodo en santos, como por ejemplo San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, Santa Ludmila, San Francisco Javier, San Martín de Porres, San Pedro Regalado, San José de Cupertino, San Juan Bosco, San Pío de Pietrelcina, la misma sor María de Jesús de Ágreda, etcétera.

Pero… ¿Se conocen casos de personas no religiosas que también hayan sido capaces de bilocarse?

Pues bien, hay infinidad de casos, pero como ejemplo dejaré el del vicealmirante George Tyron.

El 22 de junio de 1893 naufragó cerca de Trípoli  el barco Victoria, capitaneado por George Tyron, un almirante inglés. Los supervivientes contaron que Tyron se hundió con la nave, mientras gritaba “Todo fue por mi culpa”, ya que la maniobra en la que resultó colisionado el barco la había ordenado él, provocando, con su acción, la muerte de trescientos cincuenta y nueve tripulantes, y la suya.

Lo curioso es que, a miles de kilómetros, en Londres, y en el mismo momento, se encontraba su esposa y cientos de invitados en una fiesta que celebraban en su casa, Los invitados declararon que le habían visto cruzar por el salón a grandes zancadas, incluso mostraron una gran alegría al verle. Sin embargo, lady Tyron, se sorprendió, ya que creía que se encontraba en el Mediterráneo, cuando intentaron hablar al marino se ocultó y nadie pudo dar con el… nunca apareció.